- 1 queso provolone con orégano
- Salsa de tomate
- Un huevo fresco
1º) Precalienta el horno a 200º, arriba y abajo
2º) Coge un cuenco/plato de barro donde preparar al horno y servir el queso provolone
3º) Esparce la salsa de tomate por todo el cuenco/plato sin dejar ningún hueco
4º) Pon encima el queso provolone
5º) Rompe un huevo fresco y separa la yema de la clara, quedándonos con lo primero
6º) Pon la yema encima del queso provolone
7º) Si el horno está preparado y suficientemente caliente, introduce el cuenco/plato de barro con el queso provolone y el resto de ingredientes en él
8º) Cuando veas y notes que ya está cocinado, sácalo sin quemarte, sírvelo y ¡a comer!